La importancia del largo plazo en las mypes y pymes

En esta entrada hablaremos de un problema común en las mypes y pymes pero que no siempre vemos: el desatender las actividades de largo plazo.

Una actividad de corto plazo es aquella cuyos resultados se verán inmediatamente y requiere una respuesta ahora (comprar mercadería porque nos quedamos sin stock, atender a un cliente furioso, etc.).

Una actividad de largo plazo es una actividad cuyos resultados se verán más adelante de acá a uno, dos, tres, cuatro años (evaluar dónde pondremos otra tienda, planificar el presupuesto del próximo año, etc.) y – por lo tanto – no parece urgente, ya que no hay presión para realizarla.

Por lo tanto, vemos las tareas de corto plazo como más urgentes que las de largo plazo, y por consecuencia, como más importantes. El problema viene cuando nos enfocamos tanto en las actividades de corto plazo, que nos olvidamos de las de largo plazo.

Después de todo, si faltan años para ver sus resultados, todavía hay tiempo para hacerla, ¿no? Esta forma de pensar es la que debemos evitar, ya que terminaremos dejando de lado las actividades de largo plazo, que son importantes y requieren también nuestra atención y tiempo por el bienestar de nuestro negocio.

Si caemos en esta trampa, nos veremos inmersos en actividades del momento. Nuestro día a día será resolver las urgencias inmediatas, sin una brújula que guíe nuestros pasos a largo plazo. Terminaremos, como se dice, apagando incendios. Una empresa sin actividades de largo plazo no podrá crecer más allá porque siempre estará pensando en la emergencia del momento.

La planificación, los proyectos de expansión, la estandarización, las reuniones de directorio, entre otras, son actividades muy importantes y son de largo plazo. Sin ellas, nuestra empresa no podrá crecer ordenadamente ni mejorar de manera sostenible.

Piénselo con este ejemplo aplicado al caso de una persona. Toda persona debe comer, respirar, tomar agua para mantenerse viva. Son actividades vitales para nuestra supervivencia. ¿Eso quiere decir que pasa todo su día pensando que debe comer? ¿Exhala e inhala conscientemente cada vez? No, también piensa qué carrera seguir, dónde trabajar, entre otras: actividades de largo plazo. ¿Se imagina una vida pensando sólo en respirar y comer?

Algunos consejos para que pueda darle la importancia correspondiente al largo plazo:

–          Destine un tiempo de su día (o semana) al largo plazo. Sobretodo, respete ese momento.

–          Durante este tiempo, pida no ser interrumpido. Puede considerar incluso realizar esta actividad fuera de su oficina, ya que es difícil pensar en el largo plazo cuando continuamente vemos las emergencias tocar a nuestra puerta.

–          Actividades que debería hacer durante este tiempo:

  • Evalúe su negocio: busque sus fortalezas y debilidades y cómo puede mejorarlas. Muchas veces no vemos los problemas porque estamos metidos en el día a día. Es necesario tomar esa distancia del negocio para poder ver las fallas.
  • Establezca metas y objetivos para su negocio. ¿Qué quiere lograr con su empresa? ¿Quiere crecer? ¿Quiere mayor rentabilidad? ¿Quiere que su marca sea más reconocida? ¿Cómo piensa hacerlo?
  • Defina qué acciones concretas hay que realizar para lograrlo, y comience a hacerlas.

–          Cuando realice estos ejercicios, probablemente le parecerá que está divagando. Tranquilo, esto es natural. Como se comentó previamente, las tareas de largo plazo son asuntos cuyos resultados no se verán mañana, sino más adelante. Tenga siempre esto en cuenta, y recuerde que no está perdiendo el tiempo haciéndolo.

Y usted estimado lector. ¿Cuánto tiempo le dedica a las actividades de largo plazo?

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